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‘M3GAN’, la nueva muñeca diabólica que promete protagonizar tus pesadillas y colarse en tus redes sociales

El director camufla en su terror, basado en el hiperrealismo, la crítica a la sociedad dependiente de las nuevas tecnologías

MEGAN ha dado el pistoletazo de salida al año con su terror psicológico y su muñeca hiperrealista. La película está producida por Blumhouse, estudio cinematográfico conocido por cintas como Paranormal Activity, La Purga, Sinister o Insidious, y está dirigida por Gerard Johnstone, quien se puso a los mandos de Housebound en 2014.

El cine de terror lleva más de 30 años capitaneado por los muñecos diabólicos. Pequeñas y simpáticas criaturas que empiezan sus historias de la forma más inocente posible y las terminan con sus diminutas manos manchadas de sangre y con decenas de cadáveres en el armario. Menos de un metro veinte de puro odio y maldad.

Todo comenzó en 1988 con Chucky (Muñeco diabólico), al que siguieron la friolera de 7 títulos sobre sus hazañas; para dar paso a la muñeca que atormentaría todas las pesadillas del 2000 en adelante: Annabelle. Con tres películas propias y diversas apariciones y menciones en la saga Expediente Warren, la muñeca, que estuvo custodiada por Ed y Lorraine Warren, se ha convertido en toda una celebridad del terror.

A estos muñecos se les han sumado a lo largo de estos años algunos otros como Billy del Silencio desde el mal (2007), Brahms de The Boy (2016), las marionetas de Separation (2021) o el famoso Billy (Jigsaw) de la saga Saw. A esta lista se le añade ahora la muñeca hiperrealista de este 2023.

La actriz Stephanie Sigman (hermana Charlotte) pidió al equipo de producción de Annabelle: Creation que el set fuese bendecido por un sacerdote

Pero, ¿por qué está fijación por las muñecas, marionetas y demás juguetes siniestros en el séptimo arte? La pediofobia es el ‘miedo irracional y enfermizo a las muñecas’ y la pupafobia es el ‘miedo a las marionetas y títeres’. Dos fobias que estás más extendidas de lo que creemos y que sirven como base clara a la hora de elegir villano en las películas de terror. Tenemos una imagen distorsionada de estos objetos que, en un primer momento, se crean como divertimento y que debido al cine no podemos no relacionar con el pensamiento de que van a cobrar vida y empezar a matar gente.

Las tramas de estas películas están claras y siguen todas un mismo patrón, pero es en este punto en el que MEGAN destaca y se sale del guion preestablecido por sus predecesoras. En esta ocasión vemos el proceso de creación de esta muñeca hiperrealista con IA que pretende ser el juguete más deseado de las Navidades con un precio de 10.000$. Un miembro más de la familia que se vincula con el niño usuario y con el que puedes mantener perfectamente una conversación como si de un humano se tratara. La premisa de por sí no es nada agradable y crea en el espectador un sentimiento de “¿quién querría algo así andando por el salón de casa?”.

Más allá de esta trama principal, el director deja un trasfondo no tan a la vista en el que hace una crítica directa a la sociedad actual en la que vivimos y la forma en la que confiamos todo, incluidos nuestros sentimientos y los procesos más íntimos, a las nuevas tecnologías. Una relación de dependencia a los dispositivos como Alexa. Son muchos los que han escrito, estudiado y teorizado sobre un posible levantamiento de la tecnología y MEGAN lo desarrolla de una forma casi cómica, pero que te eriza la piel. Estamos observados y estudiados constantemente por las pantallas y en la cinta, esta se vuelve contra sus propios creadores. 

La película está muy bien planteada de forma que, aunque desde el minuto 1 el público es consciente de que eso no va a funcionar, consigue crear atmosferas de tensión y tiene varios sobresaltos que son considerablemente los que la califican como ‘terror’. Allison Williams (Déjame salir) y Violet McGraw (La maldición de Hill House) son las grandes coprotagonistas de esta historia. Solo nos queda esperar y desear que McGraw, de 11 años, no desarrolle ninguna fobia después de protagonizar Separation y ahora MEGAN.

La guionista de la película, Akela Cooper, ha afirmado en una reciente entrevista que su mayor inspiración para MEGAN fue la cinta de 1978 protagonizada por Anthony Hopkins: Magic

Sin ninguna duda, la estrella de la película no puede ser otra que la nueva muñeca diabólica de Gerard Johnstone, con toques de James Wan (Annabelle) y Akela Cooper (Maligno). Su terror reside en el realismo de su cara, rasgos, gestos, guion o en lo inesperado de su conducta. Lo último que te esperas de una muñeca que ha tomado vida y no necesita instrucciones es que se arranque a cantar Titanium de David Guetta o que, cuchilla en mano, se ponga a bailar cual influencer en TikTok

Aunque la película pretende alcanzar a otras con muñecos como protagonistas, no lo acaba de conseguir. Estas situaciones tan out of context la hacen parecer, en algunos momentos, más una comedia que una película de terror. La predisposición del público a ver una nueva cinta con un juguete poseído por una fuerza maligna ha creado a su alrededor un aura de misterio y hype que está siendo clave en sus datos de taquilla.

Otra de las claves en la recaudación ha sido su promoción y marketing. Al igual que paso con SMILE, la película está arrasando en las redes con trends y memes que hacen que todo el público conozca o haya oído hablar de MEGAN. TikTok ha sido el gran aliado de la muñeca y es que, gracias a los bailes que podemos ver en la película, es difícil no haber visto algún video de usuarios de la red social intentando imitarlos o comentándolos. Además, la cuenta de esta nueva amiga inanimada en Twitter se ha dedicado a contestar a los usuarios del modo que lo haría si existiera en la vida real. Cuando el personaje sale de la pantalla para colarse en otras, las nuestras.

Para dar vida a Megan se necesitaron varios equipos de efectos visuales especiales, animatrónicos, marionetas y la actriz real tras la muñeca. Amie Donald es Megan en todas las escenas de la película

Y la promoción no solo se queda aquí, al igual que pasó con la película de Parker Finn, MEGAN se ha colado en algunos de los lugares más característicos de EEUU, en los principales programas de TV y en los estadios de futbol. Un movimiento que ha sido determinante a la hora de su estreno y los datos la abalan. La cinta de Johnstone consiguió superar el día de su estreno en Estado Unidos, 6 de enero, a Avatar, cinta que lleva liderando las taquillas mundiales más de un mes.

Aquí en España no corrió la misma suerte y es que durante su primer fin de semana alcanzó el tercer puesto, detrás de Avatar: la forma del agua y El gato con botas, con 1.130.000 €. Aun así, la película lleva recaudados más de 45 millones de dólares a nivel mundial (tres veces más de su presupuesto, 12MDD) y tal repercusión le ha asegurado una secuela que ya se encuentra en desarrollo, tal y como ha confirmado Jamen Wan. 

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