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‘La Casa de Papel’ vuelve a encerrarnos en el Banco de España en su cuarta temporada

(ATENCIÓN SPOILERS)

Por fin se acabó la cuenta atrás. La Casa de Papel volvió para brindarnos de nuevo unos días, o más bien un maratón de horas, de pura tensión y suspense.

Y es precisamente eso lo que el espectador deseaba devorar desde el primer episodio, y más aún teniendo en cuenta de que ya estamos situados con el atraco empezado. Sin embargo, la temporada no coge ritmo hasta prácticamente el cuarto capítulo, cuando Gandía consigue soltarse y convertir el Banco de España en una auténtica carnicería persiguiendo a los miembros de la banda. Es este personaje el que soporta durante el resto de los episodios toda la adrenalina de la serie, erigiéndose como gran villano de la temporada. 

Y no es para menos ya que, tras ver una esperanzadora recuperación de uno de los personajes favoritos de la serie, Nairobi, es Gandía el encargado de darle el golpe de gracia en el capítulo 6.

La temporada va de menos a más: en ritmo, tensión y despliegue económico, y es que se agradece ver una temporada más la inversión de Netflix en una serie con unas aspiraciones tan grandes, como así se relata también en el documental ‘La Casa de Papel: el Fenómeno’. Es inevitable percibir la fuerte transicionalidad de esta temporada hacia la 5. Su función es conseguir mantenernos en vilo y en el punto perfecto de tensión para continuar con la siguiente y, aunque le cuesta, finalmente lo consigue. Nos dejan con uno de los mayores cliffhanger de toda la serie: el descubrimiento de Sierra de la guarida del Profesor y su encontronazo con él.

Aunque no por ello nos hace reflexionar sobre hasta qué punto es beneficioso para la trama alargar un atraco hasta, de momento, tres temporadas. Se puede mantener la tensión en el espectador durante un tiempo limitado, ¿es posible repetir una y otra vez la misma fórmula consiguiendo el mismo efecto?

Tal vez, como consecuencia de ello, percibimos en esta temporada más diálogos que resultan forzados, algo cliché, que parecen estar destinados a reducirlos a cuatro titulares y publicarlos en un tweet —el Maserati de Denver, la arenga de Nairobi a los fundidores… — Pero, al fin y al cabo, son efectivos. En pocos minutos estas palabras se convirtieron virales en todas las redes. Si funcionan, quiénes somos para culparlos.

Hemos comentado lo interesante que resulta el personaje de Gandía, pero hay más que nos sorprenden, como el giro de complicidad que da Antoñanzas hacia la banda, en un principio “obligada”, pero que evoluciona a una genuina empatía hacia el Profesor y Lisboa. Por otro lado, Manila, el nuevo miembro de “los Dalí” interpretado por Belén Cuesta empieza tímidamente a despegar y a ganar protagonismo. Y es que, tras la baja de Nairobi, es muy probable que se vaya convirtiendo progresivamente en un pilar fundamental del grupo. No por ello su personaje se ha visto exento de polémica: con su personaje se reabre el debate sobre la interpretación de un personaje trans por una mujer cis.

Por otro lado, hay otros protagonistas que personalmente creo que podrían tener mucho más juego y quedan en un plano muy superficial. A pesar de los continuos flashbacks al pasado, que permiten dar minutos a Berlín y enriquecer el elenco de la serie con un personaje complejo, difícil, pero a la vez fascinante, continúan dejando a Palermo en un segundo plano. Es un personaje de similares características que podría ir mucho más allá de ser un díscolo ególatra despechado, encajonado únicamente en materializar la escapada de Gandía. Esperemos que en futuros episodios se le exprima todo su potencial.

A pesar de todo, al final la serie sí que consigue atraparnos y ser carne de bingewatching y acabarla en un fin de semana, o menos. Ya son cuatro temporadas conociendo a la banda, el espectador ha creado ya un vínculo con ellos que hace que continuemos expectantes ante lo que les suceda, y deseamos que inesperadamente esos quiebros narrativos nos sorprendan una y otra vez. Aunque todo apunta que la quinta temporada sería la que cerrase todas las líneas argumentales de este atraco, la confirmación de la sexta temporada hace que todo esté en el aire.

‘La Casa de Papel’ ya disponible en Netflix.

 

Por: Inés Serrano

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