El legado de Michael Jackson llega a la gran pantalla con la interpretación de su sobrino, Jaafar Jackson
Antoine Fuqua ha revivido la figura del Rey del Pop para su nueva película Michael (2026) a partir del guión de John Logan. Protagonizado por Jaafar Jackson, el biopic recorre los inicios de la carrera del cantante junto a sus hermanos en los años 60, durante la formación de los The Jackson 5, hasta el Bad World Tour en la década de los 80. Fuqua ha querido plasmar la cara más humana del artista, profundizando en temas claves como la dura relación con su padre, para transmitir al público un mensaje claro: la trayectoria de Michael Jackson no fue cuestión de suerte.
El inicio de la película muestra la relación tan insana entre Joseph Jackson, figura paterna y representante de la banda, y sus hijos. Se plasma cómo la exigencia del padre moldeó el carácter de la banda, preparando el terreno para que la industria se fijará en la voz de Michael, destinada a ser inigualable. Sin embargo, siempre hubo algo que estuvo por delante del orgullo del artista: el amor por su familia. La unión que mantenía con sus hermanos y el vínculo con su madre fueron siempre sus mayores debilidades, por encima del rencor que guardaba hacía Joseph. Ese paralelismo con la realidad permite entender ciertas decisiones que tomó el artista, como empezar su carrera en solitario mientras seguía actuando junto a The Jackson 5.

Podríamos decir incluso que la ambición de Michael era totalmente heredada de su padre. Mientras Joseph solo pretendía conseguir dinero y fama a través del éxito de sus hijos, Michael tenía el objetivo de convertirse en una estrella a nivel mundial, con la misión de sacar un primer álbum que fuese histórico. Solo le hacía falta colocarse frente al micrófono para transmitir la pasión con la que cantaba canciones tan icónicas como “Don’t Stop ‘Til You Get Enough”. El artista no solo conquistó a su público a través de su música, sino que también se ganó el cariño de sus fans gracias a su amabilidad, su humildad, su cercanía y su compromiso para dar siempre lo mejor de sí mismo.
Fuqua también ha querido transmitir al público la conexión tan especial que tenía Michael con el baile. Era capaz de mover cielo y tierra con el objetivo de crear una coreografía única que se convirtiera en el centro de atención junto a los mensajes que transmitían sus temas. La recreación de algunos de sus videoclips y conciertos hace que el espectador viva esa euforia que sintieron todos aquellos que tuvieron la oportunidad de poder ver al Rey del Pop conquistando escenarios por todo el mundo.
A nivel estético, la película capta a la perfección todos los detalles de la vida de Michael. Desde su habitación, repleta de objetos característicos de su personalidad, hasta la ropa tan extravagante con la que solía vestir. Se recrean momentos clave de su vida, como la llegada de Bubbles, el chimpancé que el artista rescató de una instalación de investigación que realizaba pruebas con animales. La película también presta atención a algunas de las particularidades del artista, como su mítico guante blanco, con el que se subía a todos los escenarios para cubrir las manchas de su mano provocadas por el vitíligo.
La admirable interpretación de Jafaar
No hay que olvidar que gran parte del mérito de esa similitud con la realidad recae en Jaafar Jackson, protagonista y sobrino de Michael. Su actuación consigue que, en ciertos momentos de la película, el espectador dude de si está viendo al verdadero Rey del Pop en la gran pantalla. La manera en la que consigue recrear los pasos de baile imprescindibles en todas las actuaciones de Michael, así como la actitud que transmitía encima del escenario, es algo que, sin duda, solo un Jackson podría llegar a recrear con tanta precisión.
Incluso el parecido físico hace que la película resulte aún más impactante. Las transformaciones estéticas que el artista experimentó a lo largo de su vida, como la rinoplastia, están muy bien logradas, permitiendo ver la evolución de su cambio físico. Su interpretación imita a la perfección esa personalidad tan particular que tenía Michael, caracterizada por tener esa fascinación por la infancia y su deseo de crear un mundo seguro e inocente a su alrededor.
Sin duda, esta película está hecha para aquellos que aman la música de Michael Jackson y quieran descubrir a fondo cómo fue el proceso de creación de álbumes tan inolvidables como “Thriller”. No busca centrarse en el morbo que rodeó gran parte de la vida del artista, sino recordarlo por lo que realmente fue: una leyenda musical. Aun así, en la película se pueden interpretar algunos aspectos más incómodos de la vida personal del artista, pero no se acaba de profundizar en ellos. Se espera que aparezcan en una segunda película para poder comprender mejor ciertas etapas de su historia. Su música sigue sonando generación tras generación y, aún hoy en día, preguntes a quién preguntes, para muchos la respuesta a quién es el mejor cantante de la historia sigue siendo la misma: Michael Jackson.
Perfil de autor/a
- Laura Vega






