El viernes 8 de mayo se estrena en España la esperada película Hit Me Hard and Soft: The Tour de la cantante Billie Eilish, que ha sido codirigida nada menos que junto a la leyenda del cine James Cameron. El largometraje presenta el espectáculo de la gira más reciente de la artista a través de una experiencia 3D. Además, este incluye una serie de momentos íntimos con la cantante previos al concierto, donde se nos muestra su proceso creativo entre otras cosas.

La película ya ha sido estrenada en otros países, donde los seguidores de la cantante han convertido la experiencia cinematográfica en todo un evento. Mientras se nos acostumbra a permanecer sentados y en silencio durante una proyección en la sala, la película de Eilish te invita a realizar precisamente todo lo contrario. Como bien ya ha ocurrido anteriormente con otros conciertos que han sido llevados a la gran pantalla, los fans no pueden resistir el impulso de levantarse de su asiento para bailar y cantar al ritmo de las canciones ¡Y no es de extrañar! El repertorio de canciones que han sido incluidas se ha mantenido prácticamente idéntico al que se realizó en el espectáculo de la gira, por lo que se podrán disfrutar grandes éxitos como ‘When the Party’s Over’, ‘Happier Than Ever’ o ‘Birds of a Feather’.
Por supuesto, la realización del largometraje en 3D ofrece una visión épica del espectáculo que eleva por completo la preexistente epicidad de este. Como el concierto mismo, la película es un vaivén entre momentos eufóricos y otros más emotivos. Donde pasarás de bailar por toda la sala, a tumbarte en el suelo observando la pantalla como si se tratara esta de un cielo estrellado. Además, estos pequeños momentos íntimos que nos ofrece a modo de conversación con la cantante, nos permite admirar en detalle la ingeniería de la que se compone la puesta en escena.
Los fans de Billie Eilish componen una parte esencial de la película, pues como la cantante dice en esta, para ella sus oyentes son el motivo principal por el que realiza música, pues desea hacerles sentir aquello que ella mismo ha sentido como fan con sus artistas favoritos. Es precisamente en esta relación de inmenso amor y entrega hacia nuestros cantantes donde se encuentra el hilo argumentativo más emocional del largometraje. No es este el único tema sentimental que se abarca en los fugaces momentos de conversación, pues la cantante también aprovecha la ocasión para reivindicar libremente la motivación detrás de sus decisiones artísticas más juzgadas.
Si bien hubiera que ponerle una pega a la experiencia que nos ofrece, habría aportado sumo valor a la obra haberse detenido a explicar en detalle el concepto del disco sobre el que está tematizada la gira. Bien es cierto, que su último lanzamiento discográfico Hit me Hard and Soft no se trataba de un proyecto conceptual con un detallado imaginario como bien lo pudo haber sido su debut When we all fall asleep, where do we go?
Resulta totalmente cambiante en el concepto que tenemos sobre ver una película. Casi que traslada de forma mágica al evento que se te está proyectando. Demostrando entonces que resulta ser una combinación de la gran capacidad del cine para llevarte a otros lugares junto a la gran capacidad de la música para perderte en los sentidos.
La presencia escénica de Eilish nos regala increíbles momentos absolutamente bellos y cinematográficos que ascienden la obra por completo. Logrando resultar en mucho más que ‘otra película de un concierto’. Es en definitiva una experiencia obligatoria para los seguidores de la cantante. Aunque tal vez, para aquellos que no son grandes seguidores de su música, es también el medio idóneo para que la cantante te enamore por primera vez y en definitiva, para siempre.
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- Adrian Paredes





